¿Qué es el Fraxel?

El Fraxel es un láser fraccionado que se emplea principalmente para el rejuvenecimiento facial y tratamiento de arrugas finas y de cicatrices.

Consiste en un láser que se va pasando por toda la superficie de la piel y que produce una destrucción del tejido dañado, de forma fraccionada, de tal manera que la piel se regenera perfectamente en pocos días con mínimas molestias.

A diferencia de otros láseres, el Fraxel regenera el colágeno de la dermis y puede llegar a una profundidad considerable (en dermis media y profunda). Por ello, los cambios en la piel son tan espectaculares, no solo en la coloración de la piel sino en su textura y tono.

Aplicación de Fraxel

Aplicación de Fraxel

¿Para qué se utiliza?

Se utiliza en pacientes que quieran rejuvenecer la piel de una manera no invasiva. Lo que más va a notar el paciente es una mejor la textura, coloración y tono de su piel. También mejora las arrugas finas. Se puede emplear en la cara, cuello y escote. Hoy día se considera el Fraxel como el tratamiento más indicado en pacientes con cicatrices de acné.

¿Cómo funciona?

El láser se aplica con crema anestésica. El tratamiento en la cara dura unos 20 minutos. El número de sesiones recomendado oscila entre las 2-5 sesiones, dependiendo del problema a tratar y de la piel de cada paciente. La mejoría se va notando de forma progresiva, ya a partir de la primera sesión.

En las cicatrices de acné el paciente mejora incluso meses después de acabar el tratamiento, ya que la regeneración del colágeno es más lenta que la reparación de la epidermis superficial.

Al ser el Fraxel un láser no invasivo, los efectos secundarios son mínimos. El paciente estará 2 días con la piel sonrosada y algo inflamada, pero puede incorporarse al trabajo y maquillarse desde el día siguiente o a las 48 horas del tratamiento, dependiendo de la intensidad del mismo.

TRATAMIENTOS. Antes y después

Fraxel Antes 1

Antes

Fraxel Después 1

Después


 
Fraxel Antes 2

Antes

Fraxel Después 2

Después