El cáncer de piel es el tipo de cáncer más frecuente del organismo. Como consecuencia del grado de exposición solar al que estamos sometidos, el incremento en los últimos años en la incidencia de cáncer de piel ha sido muy significativo.

Cáncer de Piel

Lunares en la espalda del paciente.

Existen básicamente tres tipos de cáncer de piel: el más frecuente es el carcinoma basocelular, seguido por el carcinoma epidermoide y por el melanoma. El que tiene más malignidad de los tres es el melanoma porque tiene mayor capacidad de producir metástasis.

Existe la posibilidad de que un lunar se vuelva maligno en un momento dado. De ahí la importancia de hacer una revisión de los lunares por un especialista en dermatología. Asimismo, es aconsejable que el paciente tenga algunas nociones de cómo distinguir un lunar normal de otro sospechoso.

Si usted nota alguno de los siguientes cambios debe consultar al dermatólogo:

  1. Aumento del tamaño de un lunar.
  2. Cambio en el color del lunar; por ejemplo, notar que un lunar que ha sido siempre marrón se vuelve más oscuro o más rojizo según las zonas.
  3. Bordes irregulares. Los lunares suelen ser simétricos y de forma regular. Si usted ve que el borde del lunar es irregular y sus límites son imprecisos, debe consultar.
  4. Diámetro mayor de 6 mm. La mayoría de los lunares son de un diámetro menor de 6 mm. El que sea mayor de este diámetro no significa que sea malo. Pero se aconseja que, si tiene lunares grandes, al menos una vez en la vida acuda a que se los vea un especialista.
  5. Sangrado. Que un lunar sangre espontáneamente es un signo sospechoso; sin embargo, si usted tiene un traumatismo sobre el lunar y éste le sangra, es algo normal.
  6. Dolor o picor en el lunar.