Como en cualquier otra clínica de dermatología, las enfermedades de la piel ocupan una parte importante de nuestra demanda asistencial. Entre las enfermedades más comunes que son motivo de consulta se encuentran el acné, la psoriasis, las verrugas, herpes, infecciones por bacterias como impétigo, infecciones por hongos, lesiones inducidas por el sol como las queratosis actínicas, o propias del envejecimiento cutáneo como las queratosis seborreicas y los léntigos.

La mayoría de estas lesiones cutáneas pueden ser diagnosticadas claramente con una simple inspección cutánea pero en ocasiones hay que recurrir a pruebas diagnósticas no invasivas o invasivas como la biopsia de piel, que consiste en la extracción de un pequeño fragmento de la lesión con un “punch” cutáneo bajo anestesia local.